Para nadie es novedad que voy a entrar a la Universidad, vengo hablando de esto desde que me matriculé en enero.
Pero a medida que pasan los días, me he dado cuenta de lo radical que va a ser este cambio para mí. La última vez que tuve clases fue en noviembre, y casi no escribí las últimas semanas en el colegio. Desde primero a cuarto medio me fui caminando desde mi casa al colegio, ahora tendré que salir muy temprano porque me voy a demorar una hora en llegar a mi Universidad (y eso que Estación Central está al lado de Maipú, donde vivo). Durante 12 años estuve en el mismo colegio, así que por lo menos de vista ubicaba a varias personas a parte de las personas con quiénes había tenido clases, en cambio en la Universidad conozco a muy pocas personas.
Muchos familiares me han dicho que el cambio es algo positivo, que voy a hacer nuevos amigos y voy a dejar mucha gente atrás, que es una experiencia que tengo que vivir,etc. Pero eso no quiere decir que no esté muerta de miedo.
Tengo mucha ansiedad por las primeras semanas, no sé cuánto me voy a demorar en adaptar, qué tan agresivo va a ser el "cachorreo" , qué tan difícil se me va a hacer japonés y portugués. Todas estas incertidumbres tendrán respuesta una vez que esté dentro, mientras tanto, no me queda más que seguir aprendiendo hiragana y katakana para llegar un poco más preparada.
Espero hacer un update de mi situación emocional la próxima semana, una vez que empiecen las clases.
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