sábado, 24 de marzo de 2018

Tips que he aprendido en mi primer mes de universitaria

Acabo de cumplir cuatro semanas en clases, y he aprendido bastante (no solo de mis ramos) sobre la vida universitaria. He conocido a muchas personas, y aún más importante, he aprendido a desenvolverme en el mundo adulto, en el que no te dan nada por escrito y tienes que llegar a la clase siguiente puntualmente y con el texto leído. Pero este tipo de cosas nos hace crecer así que... ¡Sin quejas!

Para resumir este primer mes diré que ha sido, caótico, caro y muy cambiante, pero al mismo tiempo ha sido motivante y mi balance es súper positivo. Mis profesores son agradables, mis compañeros son buenas personas, y como mi carrera es bastante pequeña y poco conocida, no hay mucha gente, por lo que todos se conocen con todos, básicamente.

Sin más preámbulos, la lista de tips que me han servido este primer mes.

1) Conoce a quienes llevan más tiempo en tu carrera.
Si eres una persona introvertida (como yo) puede ser un poco más difícil, pero de verdad es importante conocer personas que ya pasaron por lo que tú estás pasando, ayuda a adaptarse al ambiente, enterarse de cómo trabaja cada profesor (y puede ser super útil que te presten pruebas de años anteriores).

2)Conoce tu Campus y/o facultad
Es normal perderse durante la primera semana, pero no más allá de ese período. Debes conocer 6 lugares de importancia durante la primera semana: salas que te corresponden, baños, kioskos,  oficina del asistente social, biblioteca y centro de salud/enfermería. Estos son los lugares principales de acuerdo a las necesidades humanas básicas, pero en adelante debes conocer dónde se realizan actividades extracurriculares, grupos de apoyo, y federaciones estudiantiles.

3)Alimentate bien:
Esto es súper repetitivo, pero una buena alimentación mejora el rendimiento bastante. Cuando estaba en el colegio me iba con el estómago vacío y llegaba a tomar solo un café, estaba cansada todo el día y con poco ánimo. Mis hábitos alimenticios han cambiado y ahora mi dieta consiste en: un pan con jamón y mantequilla al desayuno, y un café con dos cucharadas de azúcar (porque soy enemiga de los endulzantes sin azúcar), luego en el primer break tomo una leche en caja con un paquete de galletas mini, después en el segundo break consumo un yogurt con cereales, y los días que me toca almorzar en la U, me llevo una ensalada (generalmente de repollo, espinaca o zanahoria) con un huevo duro. La idea no es comer pesado para que nos de sueño, sino alimentarnos con lo que nos brinde energía para mantenernos alerta y podamos rendir como corresponde.

4)Descansa lo necesario
Otra frase super repetitiva, pero si no dormimos lo suficiente en la noche vamos a estar cansados en el día, vamos a estar de mal humor y desconcentrados.

5) Realiza preguntas a los profesores (y no olvides pedir la bibliografía)
La bibliografía es fundamental pedirla de manera temprana por dos motivos: para abaratar costos y para tener tiempo de leer con calma. Si consigues que alguien te preste un libro, o puedes sacar fotocopias, vas a ahorrar aunque sea un pequeño porcentaje que puedes utilizar en transporte, comida o diversión. Leer con tiempo te permite aclarar dudas, puedes releer un texto o directamente preguntarle al profesor.
Con respecto a preguntar cuando no entiendes. No sientas vergüenza porque los planes curriculares se han modificado mucho en la última década, los aprendizajes han cambiado y hay áreas que se han suprimido. El profesor no puede juzgarte por no saber algo.

6) Elabora un cronograma
Calendariza todas tus actividades mensuales, planifica tu semana, y elabora listas de tareas diarias. Se ve como algo muy tedioso, sin embargo te permite organizarte y tener más tiempo, incluso para salir a beber con tus amigos (si logras distribuir bien tu tiempo).

7)Estudia desde el primer día y prepárate clase a clase
Por lo general los profesores en la universidad son muy malos para volver a repasar contenido, y el día de la prueba puedes llegar como "Mierda, en que minuto vimos esto" porque lo paso muy al principio. Por lo que echar una repasada rápida todos los días no está de más, así mantienes el conocimiento fresco y quedas bien en clases.

8) Asegúrate de llevar todo lo que necesitas
Este es momento de hacer un Mini tag de #qué hay en mi mochila. Pero como es un resumen, solo diré, lleva lo que necesites para tomar apuntes (cuadernos y lápices), comida, algo para beber y unos cuantos dulces, los libros que necesitas para cada ramo del día, billetera, algunos artículos de aseo como cepillo de dientes, pasta dental y perfume o colonia.

9)No faltes a clases
Es inevitable faltar cuando te dan autonomía para ir o no ir, no obstante trata de no hacerlo a menos que sea una emergencia. Perder clases, conseguir los apuntes y después darte cuenta de que no los entiendes, no es una buena sensación. Es mejor prevenir que lamentarse, es mejor llegar tarde que perder una clase entera, y es mejor aprobar bien a qué un profe se fije en la asistencia en secreto y te eches la asignatura.

10) Disfruta tus ramos.
Este consejo me lo dio un amigo la semana pasada cuando me encontraba sufriendo porque no lograba recordar las letras en Katakana.
Si actualmente estudias una carrera, por muy difícil que sea, no te fijes en lo negativo, agradece que te encuentras estudiando y aprendiendo algo nuevo. No todos tienen la oportunidad, y ese conocimiento que tú adquieres no todos pueden. Si tus profesores son amables, suma puntos, si el entorno es grato también, y si tienes compañeros con los que te lleves bien, disfrútalos. No todos tienen las mismas oportunidades, y si estudias algo que te gusta o que te motiva, sigue adelante.

Estos fueron los 10 tips que me han permitido sobrevivir este primer mes. Espero les sirva y los puedan aplicar a diversas situaciones.

jueves, 8 de marzo de 2018

Me quedan solo 4 días de vacaciones y estoy nerviosa

Para nadie es novedad que voy a entrar a la Universidad, vengo hablando de esto desde que me matriculé en enero.

Pero a medida que pasan los días, me he dado cuenta de lo radical que va a ser este cambio para mí. La última vez que tuve clases fue en noviembre, y casi no escribí las últimas semanas en el colegio. Desde primero a cuarto  medio me fui caminando desde mi casa al colegio, ahora tendré que salir muy temprano porque me voy a demorar una hora en llegar a mi Universidad (y eso que Estación Central está al lado de Maipú, donde vivo). Durante 12 años estuve en el mismo colegio, así que por lo menos de vista ubicaba a varias personas a parte de las personas con quiénes había tenido clases, en cambio en la Universidad conozco a muy pocas personas.

Muchos familiares me han dicho que el cambio es algo positivo, que voy a hacer nuevos amigos y voy a dejar mucha gente atrás, que es una experiencia que tengo que vivir,etc. Pero eso no quiere decir que no esté muerta de miedo.

Tengo mucha ansiedad por las primeras semanas, no sé cuánto me voy a demorar en adaptar, qué tan agresivo va a ser el "cachorreo" , qué tan difícil se me va a hacer japonés y portugués. Todas estas incertidumbres tendrán respuesta una vez que esté dentro, mientras tanto, no me queda más que seguir aprendiendo hiragana y katakana para llegar un poco más preparada.

Espero hacer un update de mi situación emocional la próxima semana, una vez que empiecen las clases.

viernes, 2 de marzo de 2018

Porque no estoy de acuerdo con el reboot de Heathers

Quienes me conocen saben que hay temáticas sobre las que soy muy apasionada y defiendo o destruyo a capa y espada.
Y uno de esos temas son los remakes y/o reboots de películas y series. Hoy voy a hablar del próximo lanzamiento de la tv norteamericana. Les hablo de la serie "Heathers".

Para quienes no lo sepan, Heathers es una película de 1988, ambientada en una escuela secundaria típica de las películas estadounidenses. Es protagonizada por Winona Ryder y en este film, ella interpreta a Veronica, una chica sensible y de bajo perfil, que descubre la popularidad gracias a un trío de chicas que básicamente son amas y señoras de la escuela, las Heathers.

Las Heathers, representan el estereotipo del "bully" típico, provienen de familias adineradas, tienen la apariencia perfecta, pero muy en el fondo tienen un dejo de inseguridad que las delata como humanas,en este caso las historias individuales de Heather Duke y Heather McNamara (las seguidoras de la Regina George de la película, Heather Chandler).

Para aclarar, no me molesta que se haga un remake, y debo admitir que amo con mi alma Heathers:the musical, incluso tengo los cuatro únicos temas disponibles en Spotify en mi playlist, pero lo que si me molesta y mucho, es el elenco que eligieron para la serie, o por lo menos para el tormento de Westerberg High, las Heathers.

No odio al elenco y mucho menos que hayan querido darle diversidad e inclusión a las minorías.

Lo que me decepciona, es que eligieron a aquellos que en la vida real son los más vulnerados en las escuelas para representar a los "villanos": Heather Chandler es una chica con sobrepeso, Heather Duke es un chico gender queer, y Heather McNamara es una chica afroamericana lesbiana.

Seamos sinceros, las sociedades occidentales en general vivimos de estereotipos, y la representación que reciben en los medios de comunicaciones y entretenimiento, es el trato que reciben en el mundo real. No quiero decir que no existan extremistas o defensores férreos que se ofenden sin explicación dentro de los grupos mencionados anteriormente, pero son minoría dentro del universo que representan.

En resumidas cuentas, lo que considero negativo de este reboot, es que a aquellos personajes que dan diversidad al proyecto, tengan la etiqueta negativa de "aquello que es diferente es malo"

jueves, 1 de marzo de 2018

Me demoré dos años pero esta vez regreso al mundo de la escritura

Cuando empecé a leer blogs (alrededor de los nueve años), me dí cuenta de que eso es lo que quería hacer, escribir.
Luego, motivada por mi mamá, creé uno propio, sin mucho éxito a los 10 años. Creo que por timidez, y por mi incapacidad de decirle a alguien "oye, empecé a escribir un blog, podrías leerlo, decirme que te parece y recomendarlo". Esto fracaso rotundamente, pero no me rendí.
Entre los 12 y los 15 fue un período bastante oscuro de mi vida, una etapa en la que tuve que lidiar con situaciones que a muchas(os) adolescentes nos ocurren, pero que no hablamos al respecto, y pensé en utilizar mis blogs (porque por alguna razón desconocida, hice varios con la esperanza de que alguien los viera) para hablar y/o ventilar mis problemas y tristezas. Estos blogs, los mantuve en anonimato por miedo a que si un día se me ocurría escribir sobre mis compañeros, ellos me molestarían y humillarían, y la verdad, con que me ignoraran y excluyeran ya tenía suficiente.
Alrededor de los 16, hice este blog, motivada por mi mamá, que siempre ha dicho que escribo bien (aclaro, yo no creo que escriba bien, solo utilizo signos de puntuación porque mientras leo lo que escribo, me gusta tomar pausas, y estas se ven reflejadas cuando escribo) y mi papá (que en esa época me llevaba mucho a comer ya que su trabajo era mas estable y mejor remunerado, entonces, podíamos darnos esa clase de gustos). 
El año pasado no pude escribir, de hecho por suerte podía ir a ver a mi abuela. El hecho de estar en cuarto medio, ir a pre-universitario en las tardes, tener tiempo para estudiar, enfrentarme a crisis vocacionales, entre otras cosas, no me dejaba tiempo libre, y cuando lo tenía, solo quería descansar o salir con mis amigas.
Actualmente, año 2018, con 18 años y 8 meses, egresada de cuarto medio y a punto de ingresar a la universidad, he decidido que es momento para reconectarme con lo que me gusta, y para eso, he vuelto a utilizar mi blog. He borrado entradas antiguas, y he conservado aquellas que me hacen sentir bien. Espero que este año este cargado de nuevas experiencias, y por supuesto, mas motivaciones.
Un abrazo. XOXO. Hasta la siguiente entrada. Javiera AKA Sassy Racoon
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